17/07/2009

Larga vida al Rey

La repentina muerte de Michael Jackson el pasado 25 de junio conmocionó al mundo entero. En tan solo minutos, la noticia cruzó fronteras; las páginas web se actualizaban constantemente para brindar cada detalle, los canales de noticias cubrían el suceso, y tras las pantallas, la gente no podía asimilar el shock: Jacko ya no estaba entre nosotros. No todos los días se pierde a una leyenda, una voz inconfundible, un ritmo inigualable, una estrella que brillará siempre en la historia.

De niño prodigio a controvertido solista, Jackson llevaba a cuestas una carga emocional que venía arrastrando desde su infancia, de la que muchos especulan o saben, pero de la que desde luego fueron fruto sus excentricidades y escándalos. Sus constantes cambios de imagen, adquisiciones millonarias y absurdas, juicios continuos y adicción a los analgésicos; fueron eclipsando el brillo del intachable talento de nuestro ídolo freak.

La muerte se llevó el cuerpo, pero su herencia está más presente que nunca. Parece que la melancolía y la tristeza, han removido los corazones del mundo para brindarle un tributo eterno a la genialidad de Jackson. Desde ahora su casa en Los Ángeles, lugar al que llegaron los paramédicos a auxiliarlo, será incluida en un recorrido llamado Hollywood Trágico, circuito de residencias de famosos que tuvieron un fin trágico. En la última ceremonia de los premios BET (Black Entertainment Television), se reorganizó el programa para que diversos artistas le rindieran homenaje al Rey del Pop con canciones que marcaron su trayectoria. Que marcaron nuestra vida. Generaciones lo recordaremos con cariño. ¡Grande Jackson!