17/07/2009

Gorditos en problemas

Desde pequeños, muchos niños son acostumbrados a llevar en su lonchera alimentos no tan nutritivos como golosinas y frituras. Algunos padres incluso, por falta de tiempo o por facilidad, les dan propina para que compren en el quiosco de sus colegios lo que se les antoje. Y a su pronta edad, dudo que sepan lo que les conviene comer.

Estas malas costumbres alimentarias, se arrastran en muchos casos hasta la adolescencia, dando como resultado jóvenes con problemas de obesidad. El sedentarismo, el uso de la computadora y el internet como herramientas multiuso (entiéndase para trabajos y ocio) que implican mantenerse sentado por horas, la televisión, los juegos de video, etc.; son costumbres que ayudan a incrementar el índice de obesidad juvenil en el mundo.

El pasado miércoles 24 de junio, científicos de la Universidad de Texas determinaron que un 60% de los adolescentes entre 14 y 19 años con exceso de peso, tienen el riesgo de sufrir cáncer de páncreas. El sobrepeso multiplica por dos o tres el riesgo de padecer este cáncer entre personas de 20 a 30 años, y parece reducirse en aquellas que tienen 40, resultando casi insignificante a los 50.

El cáncer de páncreas es la cuarta causa de mortalidad en los Estados Unidos. Más de 42,470 estadounidenses serán diagnosticados con este cáncer en el 2009 y 35,240 morirán por esta causa en el mismo año.

Afortunadamente -a diferencia de los americanos- nosotros no somos tan amantes de la comida chatarra, aunque hemos ido adoptando con el tiempo ciertas costumbres como la de los fast food. Analicemos entonces qué es lo que nos estamos llevando a la boca, cuidémonos y démosle preferencia a la comida de casa, que sin duda es única y mucho más saludable.