27/04/2007

El valor del silencio

Imagínese transitar por una calle del centro en hora punta, ¿cómo sería? Taxis malhumorados, gente hablando y cruzando por todos lados, música que emana de los locales, ambulantes estridentes, etc. Todo esto usted lo puede ver, pero de pronto se da cuenta que no oye absolutamente nada, que todo a su alrededor lo rodea un inexplicable silencio. ¿Cómo se sentiría? Tranquilo al principio, pero luego de seguro frustrado por no poder escuchar. Sentirme sorda por un instante me hizo pensar en el rol que cumple el silencio en nuestras vidas. Pasa desapercibido a diario, pero su presencia va mas allá del ya conocido “shh…”.

La palabra silencio proviene del latín silere, callar, estar callado. Si pensamos por qué y cuantas veces callamos, encontraremos infinidad de razones: cuando comemos, vamos al baño, camino al trabajo, dando un examen, si no sabemos que contestar o vamos a mentir, antes de decir algo inapropiado, cuando nos hacen “roche”, cuando nos declaramos, se nos declaran, cuando no nos aceptan, si llegamos ebrios en la madrugada a casa, cuando nos sorprenden, caminando por la calle, etc. Incluso ahora, usted esta leyendo en silencio, ¿o acaso lee en voz alta?, (salvo que le este leyendo a alguien). En caso contrario, la gente a su alrededor de seguro lo miraría con el ceño fruncido.

Es preciso perderse, hacer silencio en la escucha y en la mirada para descubrir las distintas formas del silencio. No solo en el quehacer diario lo encontramos; el silencio también se escribe, se ofrece a la escucha. En la música, hay momentos de ausencia de una melodía, donde el silencio es figura y cada nota figurada posee su recíproca figura silenciosa, la figura de pausa. El lenguaje verbal también grafía el silencio. Así, las comas, los puntos y los puntos suspensivos, pausan el discurso según la intencionalidad del escritor. En el cine por ejemplo, el silencio es utilizado en ciertas tomas como recurso, tanto en imagen como en sonido, para crear expectativa, tensión, etc. Antes cuando el cine era mudo, esto no era necesario claro. En la publicidad el silencio cumple un rol importante, aunque diferente. Los publicistas prefieren que hablen, aunque sea mal, de un producto o servicio, a que no hablen de él. Incluso hasta los mimos hacen buen uso del silencio, basando su arte en el mero lenguaje corporal.

Pero, ¿existirá el silencio? Si se presta oídos al mundo, este se llena de sonidos: los carros en la pista, los pájaros que cantan, la gente que habla, el perro que ladra, el bebé que llora, el teléfono que suena, etc. En consecuencia, no disponemos de ningún silencio. Le llamamos silencio cuando no encontramos una conexión directa con las intenciones que producen los sonidos. Decimos que es un mundo silencioso (quieto) cuando en virtud de nuestra ausencia de intención no nos parece que haya muchos sonidos. Cuando nos parece que hay muchos, decimos que hay ruido. Atender al silencio es escuchar lo que usualmente se escapa, lo que pasa desapercibido. Porque, ¿qué ocurre cuando uno se queda en silencio? Se escuchan las ideas que rondan por la cabeza, los latidos del corazón, la respiración, etc. Lo que sí existe es una idea del silencio.

Como vemos, encontramos muchas manifestaciones del silencio. Los pensadores utilizaron este elemento para formar las más grandes obras. En la vida diaria lidiamos con él, ¿cuantas veces contener la palabra nos ha librado de muchas metidas de pata? Podemos arrepentirnos siempre de haber hablado, mas nunca de haber callado. En ciertas ocasiones el silencio puede ser un as bajo la manga, dejándonos inmunes de futuros errores y malos entendidos. Sin embargo, dominar la lengua también puede sentenciarnos a vivir avergonzados bajo la tierra, como cuando estamos en un error por ejemplo. Cualquiera sea su forma o intención, el silencio siempre responderá a una pausa que analiza y busca paz.


(Versión sin editar de la publicación en Día30 - Abril, 2007)

4 comentarios:

maria del mar monsalve dijo...

me keres?

Anónimo dijo...

crees que exista el silencio? aun cuando haya sielncio absoluto alrededor tu cabeza entra con frases que cancelan el silencio que percibes

Andrea dijo...

Shhhh... a veces el silencio dice mas que mil palabras, y es el momento ideal para encontrar lo que el sonido no nos permite... TKM :)

Erick Alvarado dijo...

!!!silencio ,curioso nunka lo he podido hallar con exactitud si existe ...me gustaria encontrralo .., en veradd lo necesitaria para poder sikera por unos istantes ... morirr,,,