09/03/2007

Latido a pasos

Para el amor no hay edad, dicen. Y para amar, hay primero que enamorarse. ¿Enamorarse? La aguja en el pajar para algunos, estar fuera de órbita para otros. Si bien no todos hemos llegado a estar enamorados, no podemos negar haber pasado por sus espontáneas e intimidantes etapas. He aquí algunas de ellas, donde hembra y macho nos muestran como suelen actuar y reaccionar. Permítame comprenderlos, analizarlos y criticarlos, por su bien.

La primera impresión, sino siempre es la que cuenta, tiene mucho peso. Más aún, si este es el primer paso para conocer a tu media naranja. Tanto hombre como mujer caen por lo general en la errónea tendencia de lo barroco, es decir, de lo exagerado y muchas veces “guachafo”. Nosotras que creemos que por escoger un look, maquillarnos cual payaso y mostrar más piel, atraparemos a la presa; y ellos por su parte, creen que por tener un auto-parlante, mostrar una actitud machista y desenfadada o vestirse como su cantante favorito, ya nos tienen comiendo de su mano. Gravísimo error para ambos. Realmente lo que ellos buscan es aquella chica que brille con luz propia, mientras nosotras, no buscamos al príncipe azul, sino a quien nos haga sentir como a una princesa. En otras palabras, buscamos conocer la esencia de la otra persona, no su disfraz.

Ahora bien, si alguien tuvo suerte y ubicó a su objetivo, el siguiente paso es cómo caerle a la persona. Lo que nosotras normalmente hacemos, aparte de seguir creyendo que esta vez puede ser el hombre de nuestra vida, es lanzarnos sutilmente con alguna mirada de reojo o una conversación intencionada. Ellos suelen pedir ayuda a sus amigos, averiguarle todo el árbol genealógico y de amoríos, o sacarla a bailar. Las herramientas para conquistar son muy diversas y relativas, pero las mujeres solemos ser más directas, en cambio ellos por seguridad, tomas caminos más indirectos.

Obviando la declaración de amor, los regalitos y todo el desarrollo de la relación después del tan esperado sí de las chicas, y porque no de los chicos también, pasemos a algo más interesante, los celos. Enfermedad causada por la baja autoestima y la inseguridad, cuyo principal síntoma es la angustia. Encontramos dos tipos de celos: el de las mujeres y los más tímidos, que sufren silenciosamente; y el más practicado por los hombres, el maltrato y abuso del poder. Ambas tipologías responden a la necesidad de ser amados.

Pero que pasa cuando creíamos haber encontrado a la persona indicada y nos rompen el corazón. Nos damos cuenta que no todo es de color rosa, ¿verdad? Entonces la depresión toca nuestra puerta y trae consigo al dolor, la decepción, la tristeza, etc. ¿Qué hacer? ¿Cómo me quito este nudo del corazón? Los amigos, los bares y las botellas se convierten en el paño de lágrimas de los hombres. En cambio, nosotras encontramos nuestro refugio en la oscuridad de nuestro cuarto, alguna película romántica, música melancólica y sobretodo cualquier alimento que sobrepase las 250 calorías. De cualquier forma, ambos buscaremos desesperadamente los medios para llenar esa soledad, ese vacío incontrolable que inunda nuestros corazones.

En los temas del corazón, es muy difícil sacar una conclusión, debido a su relatividad y flexibilidad. Podemos sí encontrar y generalizar muchas características en esta eternamente complicada relación entre sexos. Ser masculino o femenino es más una cuestión de psicología que de fisiología, y es en ese aspecto interno que debemos enfocar no solo las diferencias, sino también las semejanzas entre ambos. Así podremos comprendernos mejor, actuar con más cautela, y quizá tener un poco más de suerte en este campo tan esporádico, para quienes la buscan claro.

3 comentarios:

Victor dijo...

Holaaa... excelente articulo... me gusta tu narrativa... esta entre lo real y divertivo :)
Es interesante saber q tienes muy buena pasta para redactar :P

Andrea dijo...

Raquelita,

No habia leido este articulo, esta muy bueno! Me hizo recordar un monton de cosas, jajaja.
Estoy muy feliz de ser tu amiga y compañera, escribes muy bien, sigue adelante porque vas a llegar muy lejos...

Cariños,
Andrea.

Erick Alvarado dijo...

Exelnete .. estos dìas estab escribedno algo parecido para mi blogg ..pero despues de lerr tu articulo .. no exieten palabras que lo puedan superar ..plasmas con exactitud la idea que tenia sobre el tema trtado ..somo felicices cuando nso sentimos amados y cuando eso acaba ,,el cielo s enso bien enciam y no estamso preparados para ello... saludos de tu amigo ... erick ( señosh)